lunes, 8 de junio de 2009

Grupo de las asistentes al Retiro, vista general
Afuera de la Capilla, compartiendo la Eucaristía



Escuchando la Santa Misa
Rosi dirigiendo el retiro espiritual



RETIRO ESPIRITUAL EN SCHOENSTAND EL JUEVES 28 DE MAYO DEL 2.009


Asistimos 28 personas entre voluntarias, invitadas y Catequistas. Iniciamos con un tiempo para interiorizar y disfrutar del silencio contemplativo. Estuvimos en un "lugar bello", la naturaleza nos acompañó y también la presencia de Jesús Sacramentado, que estaba expuesto en el Santuario. A las 11 a.m. compartimos la Eucaristía. Tuvimos una ayuda en la Palabra de Dios y una reflexión escrita:
"Hago presente que Dios está conmigo en todo momento y todo lugar.

Texto: Salmo 23. Dios es mi Pastor. Nos acercamos con confianza a Dios y a nosotos mismos. No tenemos que tenerle miedo a nuestro propio corazón, es nuestro mejor aliado. Nos disponemos a la escucha.
Escuchar significa estar atento "a todo mi ser" "con todo mi ser". Nuestro corazón es como una guitarra con muchas cuerdas. Se puede sentir cosas muy diferentes: temores, preguntas, desánimos, alegrías, tristezas, deseos, confianza, sorpresa.
*Ubicada en un lugar tranquilo... escucho lo que me rodea.
*Dejo sentir lo que me brota en el interior:
Qué me ha traído hasta aquí?
Qué es lo que estooy esperando de mi encuentro con Dios?
Leo el Salmo 23 con actitud de confianza en Dios.
Pueden ayudar: Por qué caminos o prados me ha conducido? Pasando qué cabañas oscuras me ha protegido?
Coloquio: Pedirle al Señor la gracia de sentir su presencia y compañía permanentes en mi caminar. Me pongo con confianza en Sus Manos.
Nos ayudó también repetir la oración del Padre Arrupe:
Solo Tu JESUS: Jesús, mi Dios, mi redentor, mi amigo, mi íntimo amigo, mi corazón, mi cariño. Aquí vengo para decirte, desde lo más profundo de mi corazón, y con la mayor sinceridad y afecto de que soy capaz, que en el mundo no hay nada que me atraiga sino solo Tu, Jesús mío. No quiero las cosas del mundo, no quiero consolarme con las palabras. Solo quiero vaciarme de todo y de mí mismo para amarte solo a Ti.
Para Ti, Señor, todo mi corazón, todos mis afectos, todos mis cariños, todas mis delicadezas. Señor, no me canso de repetirte: nada quiero sino tu amor y tu confianza. Te prometo, te juro, Señor, escuchar siempre tus inspiraciones, vivir tu misma vida.
Háblame muy a menudo en el fondo de mi alma, y exígeme mucho, que te juro por tu corazón, hacer siempre lo que Tu deseas, por mínimo o costoso que sea. ¿Cómo voy a poder negarte algo si el único consuelo de mi corazón es esperar que caiga una palabra de tus labios, para satisfacer tus deseos.
Salmo 130: Soy como un niño en brazos de su padre, gente humilde, con ganas de ser el adulto de la casa. Tenemos en nosotros el espíritu de Jesús resucitado. El Reino de Dios es solo de los que pueden ser como niños.
Hoy vamos a dejar de lado toda la carga de nuestras preocupaciones y dejarlas en brazos de nuestra Madre la Virgen.
Hoy nos entregamos como María de Betania a los pies de Jesús.
En forma insconsciente somos nosotras quienes nos alejamos de Jesús, no El. Hoy hemos dado una respuesta de libertad al haber venido.
El nos amó primero. Me amó y se entregó por mí.
Solo porque me amó El primero soy capaz de amar. Amo porque me ama Dios, El me ha seducido, hemos ido aceptando cada vez más el amor del Señor.
Los Santos no son solo d ayer sino también de hoy.
DOLORES SOPEÑA decía "DIOS ES MI TODO, YO NO SOY NADA".
Nuestros padres se ocuparon de llevarnos al Bautismo para ser hijos de Dios. Hemos sido incorporados a la familia de Dios: hagamos una oración por nuestros padres que nos llevaron, por el Sacerdote que nos dió el Sacramento, por los padrinos que nos acompañaron.
Dios está en nosotros y en nuestros hermanos, nos movemos y vivimos en Dios.
Tuvimos oportunidad de reflexionar sobre nuestra condición pecadora, pero también sobre el significado de la Encarnación de Jesús, el Cristo, quien, uno de tantos, "todo semejante a nosotros" y, ciertamente, ahora El pide que le demos "una oportunidad humana para vivir en nosotras, lo que no pudo hacer lo que no pudo hacer por haberse sometido a las leyes del tiempo y del espacio".
PERMITAMOS A JESUS QUE VIVA EN NOSOTRAS.
La misericordia de Dios no tiene límites, nos ama.
No hay pecado que Dios no pueda perdonarnos.
DIOS, QUE TE CREO SIN TI, NO TE SALVARA SIN TI.

No hay comentarios:

Publicar un comentario