martes, 15 de septiembre de 2009

La vida de Dolores Sopeña. (Fundadora de OSCUS)
Importante que la conozcan. Leer el anexo.

LO QUE MAS ARDIA EN DOLORES SOPEÑA ERA EL AMOR A DIOS Y A TODAS LAS PERSONAS.
Este amor que sentía Dolores Sopeña era de Dios hacia Dios, hacia los hombres.
El corazón de Dolores Sopeña miraba al corazón de Dios, en el Corazón de Dios Dolores encontraba lo que El miraba. Y, qué mira Dios?
MIRA A LAS MUJERES Y A LOS HOMBRES DE ESTE MUNDO.
Ella estaba inflamada del amor a Dios, miraba lo que El mira, y evidentemente, El mira para abajo, a los hombres y mujeres de este mundo.
Dios sufre de una patología o pasión, que es EL AMOR POR LA GENTE.
Si Dolores Sopeña mira lo que ama Dios, ella trata de amar a lo que Dios ama.
Ella miraba a su alrededor y miraba lo que Dios le hacía mirar.
El amor es el dinamismo que nace de Dios.
Ella puso escuelas para adultos porque no le interesó darles limosna sino capacitarlos para que pudieran ganarse la vida con dignidad. DIGNIFICAR fue lo que siempre buscó Dolores, dignificar a la gente. Devolver a toda la gente la dignidad que es SER HIJOS DE DIOS. No puede uno sentirse hermano de los demás mientras no se reconoce HIJO DE DIOS. Eso es nuestra Obra, estar siempre llenos de amor.
Ella visitaba las cárceles.
Pero hay dolores que van más allá del dolor físico.
El corazón del hombre está anhelante de compañía, tiene hambre de amor. Al mundo, LO QUE LE FALTA ES AMOR.
Al mostrar la espiritualidad de Dolores Sopeña, damos la oportunidad a cada una de nosotras de ser una DOLORES SOPEÑA.
LO NUESTRO ES SALVAR MILLONES DE ALMAS dijo Dolores en su carta final antes de morir.

En esta obra hay gente de todas las clases sociales, somos UNA SOLA FAMILIA EN CRISTO JESUS.
Dolores murió a los 69 años, con satisfacción del deber cumplido.
Hay que saber que hemos logrado algo en la vida y aquellas que contarán son aquellas que son producto del amor.
Hay que ayudar y dar amor.
Ya fue beatificada en el año 2.003, o sea que, su vida, está propuesta como modelo de vida.
Ella no tuvo grandes conocimientos ni grandes profesiones sino un gran amor a Dios que la impulsaba a amar a Dios y a los hombres.


RASGOS DE LA VIDA DE DOLORES SOPEÑA

Nos atrae la personalidad de Dolores Sopeña. Intentaremos esbozar algunos rasgos de su vida. Veamos primero algunas características del tiempo en que ella vivió: segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX en Europa.
El siglo XX es época de grandes contrastes, y en la segunda mitad de este siglo, la sociedad, la persona, se ve agitada por los grandes inventos, la revolución industrial y las corrientes ideológicas político – sociales. El mundo comienza a tener un ritmo de vida mucho más rápido, contrastado con la lentitud y tranquilidad de épocas anteriores, surgen los inventos básicos como el ferrocarril, la navegación a vapor, la luz eléctrica, el teléfono, el motor de explosión, etc.
Con el florecimiento de la industria, la forma de producción pasa de individual a colectiva, el trabajador deja de ser artesano para convertirse en obrero especializado. Se ve despojado de su dignidad de hombre, de un trabajo retribuido justamente y de una seguridad familiar y profesional. Tiene que optar entre un salario bajo o el desempleo.
COMIENZO DE UNA FORJA
Dolores nació en Vélez Rubio (Almería), España, el 30 de diciembre de 1848.
Fue bautizada el mismo día de su nacimiento y le impusieron los nombres de: María Dolores, Francisca, Fermina, Jacoba.
Sus padres fueron Don Tomás Rodríguez Sopeña y Doña Nicolasa Ortega Salomón.
¿Has trabajado o visitado una forja? Hierros sin forma, fuego abrasador, martillo, una mano de artista que con la docilidad de la materia prima sometida a procesos es capaz de modelar desde una útil herramienta hasta una joya de arte.
Algo similar sucede con el hombre.” No es, se hace”. El hombre es un ser vivo, capaz de hacerse cada día, de perfeccionarse. Nace con unas potencialidades que han de ser desarrollados a lo largo de la vida. La vida es un largo aprendizaje.
Estas circunstancias se dan cita desde luego en Dolores. Cuál fue su elementos unificador? Qué fuego ardía en ella? EL AMOR. Este amor en Dolores nace de Dios, que es el Padre de todos; los hombres somos hermanos. Ese es el dinamismo de su vida. Pero… descubre a su vez una fuerza contraria a esta dinámica: es el egoísmo, capaz de separar y enemistar entre sí a estos hermanos. ¿Cómo pueden poseer unos hombres tanto y otros tan poco? ¿Qué puedo hacer yo?
Su sensibilidad la lleva a organizar escuelas dominicales, hace visitas a hospitales y cárceles… ¡Cuánto aprende del interior del hombre en estas visitas! Adivina que hay necesidades que van más allá de un dolor físico o de una carencia material. Es el corazón mismo del hombre el que está enfermo, anhelante de comprensión, de compañía, de solidaridad, de justicia. Ese hambre de amor que no le permiten ser libre, que le incapacita para superar sus propias limitaciones para abrirse al mundo y labrar su personalidad. Ante el interrogante del hombre ¿quién soy yo? Ofrece una respuesta Dolores, no tanto de palabra, sino de vida. Su convicción se hace rotunda, ha dado con la clave: ¡al mundo le falta AMOR!
Esto martillea el corazón y todo el ser de Dolores. Percibe que en la parte material las necesidades encuentran cauces, los niños tienen escuelas, los enfermos tienen hospitales pero…los hombres y mujeres sanos, faltos de preparación y de una oportunidad para superación personal, no tienen dónde volver los ojos…La Obra de arte que se está perfilando será admiración para todos.
Es entonces el retrato interno de Dolores lo que más nos interesa. Vamos a tratar de esbozarlo, conscientes de que las palabras son insuficientes para encerrar las grandezas de esta mujer. Desde niña preocupada por los demás, aún con el riesgo de su salud, poniendo los remedios que le eran posibles, aprovechando todas las ocasiones para ayudar y participar de las penas de los demás, a fin de eliminarlas.
El ambiente familiar coopera eficazmente en la formación de su conciencia moral. El ejemplo de sus padres es muy beneficioso. Aprende de eso y de sus mismas experiencias.
El paso de los años va ensanchando el amor de Dolores, su capacidad va en aumento. El corazón que fue creado para todos los hombres no podía quedarse en minucias. El trabajo y esfuerzo sobre ella misma logrará ese grito que la acompañará constantemente: ¡llegar a más personas, amar a todos los hombres!
Esta vivencia no queda en ella misma, es altamente expresiva y el que a ella se acerca capta esa corriente que le permite penetrar en su intimidad sin forzarle, es como un bálsamo que cura y reconforta.
Por esto, España le resulta pequeña para contener la capacidad de su corazón. No tiene en cuenta la distancia, las dificultades del trayecto, las incomodidades de los primeros años del ferrocarril, el que en las normas sociales de su tiempo, no era bien visto que una mujer viaje sola.
Por la profesión de su padre, ya desde joven, tuvo que viajar mucho, vivió en Almería, Madrid y también en Puerto Rico.
Dolores se sabe portadora de una antorcha que ha de pasar a las manos de las jóvenes de Puerto Rico: la vida es grande y llena de sentido si la empleamos en beneficio de los demás. Toda su vida es una salir al encuentro de las necesidades que van surgiendo, siempre en actitud de servicio. Ayudada de sus padres organiza en su casa reuniones atractivas y llenas de contenido, creadoras de horizontes nuevos, como nos lo cuenta ella. Y efectivamente la situación en estas jóvenes cambió mucho a partir de estos encuentros.
Vive después en Santiago de Cuba, donde continúa con sus trabajos entre las clases menos favorecidas de la sociedad, organizando escuelas para adultos, reconociendo su dignidad y promoviendo su desarrollo personal. Es de notar que la mayor parte de sus alumnos eran personas de color, poco apreciadas por la sociedad.
Entre sus principales colaboradoras en esta ciudad está Julia Puncet, su gran amiga, que la acompañará también más tarde en sus trabajos de Madrid.
En Santiago de Cuba muere su madre y la familia regresa a Madrid. Aquí, visitando la cárcel conoce a Pepa la Cigarrera, que le dice : “A que usted no ha ido nunca al Barrio de las Injurias? Le dije que efectivamente no. Y ella continuó: como que no va ninguna persona decente allí y tienen miedo de entrar al barrio. Cuando salga de la cárcel que faltan pocos días, vayan a hacerme una visita. .
Fuimos en cuanto salió de la cárcel y se alborotó todo el barrio y nos preguntaban a quién buscábamos. Dijimos que a Pepa la Cigarrera, que nos recibió con gran alegría. Tenía un cuartito pequeño, húmedo, sin cama ni jergón, ni manta de ninguna clase y una hornilla de barro para cuando tenía que guisar algo. El padre de sus hijos la había abandonado y cuando trabajaba mantenía a sus hijos y a su madre anciana.
Al salir de allí mi amiga y yo nos miramos con el corazón oprimido y nos dijimos a la vez: hay que seguir viniendo para ayudarles a salir de esta situación.”
Responder en verdad a las necesidades es siempre difícil. Dolores podía haberse contentado con el Barrio de las Injurias. Allí conoce a todos y ellos la quieren y estiman. Ella no busca compensaciones, sino promover la dignidad de las personas, desterrar la pobreza y la ignorancia. Pero al otro lado del Puente de Toledo está el barrio de las Cambroneras, que se compone totalmente de gitanos muy pobres, vidas necesitadas de amor y de esperanza.
Ante el trabajo que aumenta, Dolores delega funciones. Busca personas que continúen la Obra donde ya está instaurada, quedando libre para responder a nuevas necesidades. Montado allí el trabajo, pasa a Cuatro Caminos, poco después a Vallecas que será escenario del dinamismo y atractivo de Dolores.
No se arrogó Dolores el título de “líder”, ni pretendió congregar en torno a sí adictos de una ideología socio-política. Comprendió que las diferencias sociales no se resuelven a base de dádivas y limosnas para los menos favorecidos. Hay sí que poner remedio a las necesidades materiales más urgentes, pero lo principal es promocionar al obrero para que sea capaz de dar solución por sí mismo a sus problemas personales y participar en la soluciones de los problemas de los demás de la sociedad.
“Dignificar más y más al trabajador, ha sido el más ardiente deseo de toda mi vida”
Dolores comprometió su vida con el obrero. Poco a poco, de los barrios extremos fue pasando a talleres y fábricas, tomando contacto con los trabajadores y creando los Centros de Instrucción, que con el nombre de Centros Oscus, han llegado hasta nuestros días.
En su Obra hay una característica primordial: EL AMOR. No se trata solamente de una mera transmisión de conocimientos, sino la participación de una realidad; en sus Centros existe un hecho vivencial: “Todos los hombres somos hermanos”
Cada hombre lleva en sí dones que ha de poner a disposición de los demás y es connatural ver en los Centros de Dolores, personas de todas las clases sociales, compartiendo y participando unidos de esa gran familia.
Creía Dolores que la solución del odio era la cercanía, el conocimiento mutuo: “No se aman, porque no se conocen” Surge algo así, que en lenguaje actual podemos llamar como “cooperativa de bienes personales”. Trabajar por un mismo objetivo, aportando cada uno las cualidades que tiene en servicio de los demás.
Sesenta y nueve años cumplió Dolores el 30 de Diciembre de 1.917. El día anterior se reúnen los médicos que atendían la salud de Dolores y ella les pide le den a conocer claramente su estado. Comprenden ellos el temple de alma de la enferma y no dudan en manifestarle la verdad. Ellos aconsejan arregle sus asuntos por la gravedad de su estado. La respuesta la dejó completamente tranquila, no se le veía señal alguna de impresión. El Dr. Callejas que la veía por primera vez exclama: “esa paz es fruto del deber cumplido”. A lo que Dolores, que ante todo era verdadera, contesta con sencillez y convicción: “Eso sí creo que lo he cumplido”.
Sembró España de Centros Obreros caminando, luchando por consolidar su empresa sobrehumana, murió… Y no es para dudar que si la muerte no lo atajara, hubiera tenido por dicha recorrer el mundo entero para arrancar el odio y sembrar la verdad.
En 1901, funda un voluntariado de señoras que colaboran en todos sus trabajos. Así los Centros pueden llegar a numerosas ciudades de España: Sevilla, Barcelona, Valencia, Toledo, etc.
Antes de su muerte abrió con su mano la puerta a otro continente: América, en Santiago de Chile, en 1917. Así la encontró la muerte señalando el mundo como si lo dejase en testamento a su Obra.
Murió en Madrid, el 10 de enero de 1918. Sobre su lápida se escribió esta frase: “Aquí descansa la que nunca descansó”, que refleja la actividad de toda su vida, buscando hacer el bien a los demás.
Su sepulcro se encuentra hoy en Olaz de Loyola, Guipúzcoa, España y es visitado por numerosas personas de la Familia Sopeña, que la invocan y recurren a su intercesión.
Esta es Dolores Sopeña, magnánima y sencilla. Sus obras reflejan una gran riqueza interior; actividad bienhechora, heroicidad en la donación de sí misma, con un gran amor a Dios en el corazón, que la impulsaba a amar a todos.
Pero si queremos resumir todo eso en algo que la caracterice especialmente, la palabra única es: PRECURSORA. Lo suyo fue eso: abrir caminos, señalar derroteros y la felicidad de ver realizada su Obra que nos dejó a todos como magnífica herencia, la hizo exclamar a la hora de su muerte: “¡Qué hermoso es irse al cielo sonriendo!”
LA OBRA HOY
¿Qué se propuso Dolores al fundar esta Obra? Dos fueron sus objetivos y deseos más profundos: LA PROMOCION INTEGRAL DEL TRABAJADOR Y
LA SOLIDARIDAD HUMANA, LA FRATERNIDAD UNIVERSAL.
“Dignificar más y más al trabajador y mejorar su situación, ésta ha sido la más vehemente aspiración durante toda la vida” exclamará ella misma, hablando a un grupo de alumnos de los Centros de Barcelona.
“Hacer de todos los hombres una sola familia en Cristo” es su motivación constante
La Obra de Dolores concibe, tiene como fin único al Hombre (hombre y mujer). Sus horizontes y caminos son siempre nuevos, como nuevos son los hombres.
Desde esta postura, la Obra nace para responder a las necesidades de los trabajadores, que han de ser agentes de su propio desarrollo, por medio de la formación integral.
OSCUS, sigla de OBRA SOCIAL Y CULTURAL SOPEÑA, resume así su contenido.
OBRA, pues se trata de una acción, de un trabajo, de unas realizaciones: no es algo solamente teórico, ni solo palabras o deseos.
SOCIAL, en cuanto se promueve el descubrimiento de otro junto a nosotros, ese espíritu de familia que se olvida del egoísmo, optando por el bien común y respetando todo credo e ideología.
CULTURAL, base en la que apoya su dinámica como medio para que el trabajador realice su despegue hacia un crecimiento en totalidad, consciente de que uno de los deberes imperiosos de nuestra época es que se haga efectivo el derecho de todos a la cultura, exigido por la dignidad de la persona, sin distinción de origen, raza, religión, etc.
SOPEÑA, como generador que alimenta el movimiento; es la expresión de que vive entre nosotros, que es ella la que congrega, vitaliza haciendo que cada día la Obra sea nueva, permaneciendo siempre audaz, amplia y abierta; así la concibió y por ella dio su vida.
OSCUS se extiende hoy por diversos países: España, Italia, Chile, Argentina, Colombia, Ecuador, México, República Dominicana.
En 1932 llega a nuestra ciudad, Guayaquil. Hoy se encuentra también en Quito, Ambato, Manta y Riobamba.



AUTOESTIMA
El fundamento por el cual vamos a dar autoestima: es a Dios a quien hay que amar primero, luego a mí mismo y después a mi prójimo.
Si estoy sana el amor a los demás es sano. El problema radica es cuando yo no estoy bien.
Si yo estoy bien, tú estás bien, si yo estoy mal, tú estás mal.
Motivar a la gente que escriban lo que les gustaría ser. Cada una de aquí en adelante con el principio 90-10 que diseñen su propia historia. Que sueñen el mayor amor de su alma, que se amen a sí mismos para poder amar a los demás. El 90% depende de mí, el 10% es ajeno.
Que cada una lo haga en su casa. Nuestra habilidad para crear un sueño es posible porque ya la gente no sueña, se dejan sorprender por lo que les tocó, se resignan y eso, no es cristiano.
Es importante que les digan que soñar es un privilegio. Hay cosas que ya nos vienen dadas como el sexo que nos tocó nacer, cosas así.
Elegir es un privilegio pero también habilidad. Hay que proponerse. La habilidad que tenemos hace que podamos aprovechar. Por todo lo que elijo soy responsable: si elijo la droga se me puede dañar el cerebro. Elegir es renunciar. La historia de los hombres libres nunca ha sido por su suerte sino por su elección.
Todo lo que puede morir no merece nuestra admiración o que yo lo sirva. Todo es relativo, lo único absoluto es Dios.
No tener miedo a la polémica.
Nadie deja de tener cualidades, hasta en la gente más sencilla hay cualidades.
Aceptar las críticas de lo que tengo que mejorar, teniendo criterio aceptar las cosas que tengo que mejorar. A pesar de eso yo me amo incondicionalmente como soy.
Atender de modo ordenado nuestras necesidades. Cuando no saben lo que cuesta el dinero, el tiempo que uno gasta sin pena ni gloria, el tiempo que estamos utilizando no vuelve más, el tiempo lo tienes y se fue.
Tenemos que fomentar actitudes positivas. Yo he venido con un propósito a este mundo, descubrir cuál es. Vengo a mantener la raza en este planeta siendo madre, por ejemplo.
AUTOESTIMA: TU MISMA.
COSAS REALES: TAREA: proyectar responsabilidad de nuestra elección. Lo que yo elijo me hago responsable: si uso el tiempo bien o no.

La pretensión es que aprendan modos de auto controlarse. Lo más importante que puede tener una persona es la fuerza de voluntad, constancia, perseverancia. Estos son bienes a veces más importantes que la inteligencia porque son bienes producto de la voluntad. Crecen con el ejercicio y mueren sin ejercicio. La persona se vuelve abúlica.
A veces no hago todo lo bueno que quiero y hago sin embargo el mal que no quiero.
Empezamos por 3 auto controles que son importantes.
AUTO CONTROL:
1.- AMBIENTE, 2.- TIEMPO, 3.- CUERPO.
1.- Ambiente = Orden. Te lo creas tu mismo. Aunque sea una planta verde, que todo sea bonito. Eso te lo creas tú mismo. Hay gente que vive en caos. El exterior te va condicionando tu interior. Cómo podemos contribuir para que el salón no quede desordenado, etc. Lo menos a veces es mejor que más.
2.- El tiempo es un bien precioso, lo más precioso que podamos tener. La gente joven no se da cuenta de lo que vale el tiempo. No tenemos idea de lo que es el tiempo de los demás: llegamos tarde, hacemos esperar, etc. No hay como la estructura del tiempo, hay que tener un reloj mental. Lo mejor para el insomnio es ir siempre a la misma hora a la cama, se logra en 3 semanas.
3.- Cuerpo. Qué clase de comida ingerimos? El descanso, el tipo de ropa, cómo fue mantenido nuestro cuerpo.
Auto control de nuestras emociones. Hay cosas que no podemos controlar y esto son las emociones. Las emociones nos descontrolan? Esto sale de mi voluntad. Qué es lo me lleva a morir si no me controlo, la parte emotiva me controla a mí? Queremos que las personas tomen las riendas de sus vidas.
Si yo ante la emoción de ver a un amigo empiezo a beber y a beber, al día siguiente tengo que aceptar que a mí se me fue el control.
Es cuando tengo que aceptar el amor a mí misma. Tengo que perdonarme. El perdón nos rehace, nos da otra oportunidad, me hace una cristiana nueva. No hay nada que no pueda perdonar si me siento amada por mí misma y por Dios. Que todos podamos curar nuestras heridas. Que nos perdonemos a nosotros mismos.
ME CURO, PERDONO Y EMPIEZO. Me amo recordando.
Lo más importante es sentirse perdonado, eso es básico. Recordar que Jesús dio la vida por cada uno de nosotros.

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