viernes, 13 de noviembre de 2009

Charla de Rosi a las Reinas en casa de Alexandra de Roca

Adrianita Moreno, candidata a Reina de Guayaquil, Cecilia Chiavassa Estrella de Octubre, Giuliana Villavicencio Miss Rostro Yanbal, su hermano, Rosario Almeida Alava y Gladys Santos Ycaza

Cecilia Chiavassa Estrella de Octubre, Giuliana Villavicencio Rostro Yanbal, su hermano, Rosi hablando, Gladys Santos Ycaza

La nieta de Toyita, Isabel Santos Ycaza, ex Reina de Guayaquil en el año 1958, María Eugenia Lasso de Carrera

Iliana Soriano de Crow, Alexandra Aguilera de Roca, Mariana Calderón Mejía Reina de Guayaquil 2009-2010 y su mamá Mariana Mejía de Calderón, escuchando la charla de Rosi:



LO UNICO NECESARIO ES QUE ESTEMOS ES QUE ESTEMOS CONECTADAS CON SU HIJO, SE LO PEDIMOS A LA VIRGEN MARIA NUESTRA MADRE, así empezó esta reflexión Rosi y todas, rezamos el Ave María.


Considero que es importante es que la gente joven tenga un verdadero compromiso de vivir según con la relación con Jesús y con el proyecto de vida que el Padre Dios tiene para cada una.
Una oferta que nosotras podemos hacer - y para eso venimos- es contar sobre Jesús. Lo que conocemos de El y, motivarles a CONOCER A JESUS
A Jesús, el Señor, Hijo de María y de José, es lo que importa, ya que es el modelo más acabado de todo ser humano. Dios Padre tenía presente a su Hijo y somos –según su plan- imagen y semejanza de Dios.
¡Nosotros somos hechos a imagen y semejanza de Dios! Es también, posible entonces, que El también es a imagen y semejanza nuestra. Tal es así que al enviar a su Hijo, que se hizo carne, viene igual a nosotros.
Para crearnos tuvo como modelo a su único Hijo Jesús, el perfecto ser humano: ¡JESUS !
Nosotros, por la creación somos creaturas de Dios y por el Bautismo tenemos un “plus": somos hijos de Dios, hermanos entre todos. Somos un producto ganador al tener como modelo a Jesús el Hijo de Dios.
Cómo puede ser esto? Conociendo a Jesús, cómo vivía, pensaba, sentía y actuaba, para como El, sentir como El sintió. Eso sería el ideal.
Recordemos la VIDA TRINITARIA: Todos nos santiguamos nombrando las 3 personas de la Comunidad Divina, un misterio de amor, que no es cuestión de razón y lógica. Se trata de un solo Dios con tres personas distintas, cada una con su función. El Dios Padre, creador; Dios Hijo, el Redentor y el Espíritu Santo, que es el santificador. El Padre que se hace donación en el Hijo. El Hijo que ama al Padre y su voluntad. Y entre los dos, el Amor que es el Espíritu Santo. Un solo Dios.
Así, una familia está compuesta de 3 hijos. Cada uno es una persona distinta, pero es una sola familia. Son cinco miembros y no hay problema de hablar de una sola familia.
Así es la Trinidad. Así, la Trinidad está compuesta en un solo Dios y 3 personas distintas. Cada uno como persona y función diferente.
Nadie ha visto a Dios, sólo el Hijo Jesús, es el que nos trae la noticia. Constantemente los Evangelios se refieren a Jesús en relación con su Padre y dándonos a conocer cómo es el Padre. “MI Padre es como el Pastor… mi Padre es como el padre del hijo pródigo…
Del Padre sabemos porque su Hijo Jesús encarnado nos “muestra” al Padre. Cuando uno ha visto a Jesús ha visto al Padre y el Espíritu Santo tiene la función de unir al Padre y al Hijo, es el amor, el amor es otra persona: el Amor del Padre por el Hijo es el Espíritu Santo.
Si en la comunidad Trinitaria hay una persona como nosotros, que es Jesús, cabe pensar que hay alguien es humano, que es de nuestra carne: Jesús.
Allá arriba, entonces, hay alguien que conoce cómo somos nosotros. Uno como nosotros, menos en el pecado. Pero si conoció la tentación.
Estamos aquí, hablando a un grupo de lindas personas jóvenes, con mucho por delante, es cierto. Pero también, reconocemos, l a vulnerabilidad de los jóvenes. Aparentemente, han tenido mucha sobre protección, por las inseguridades, lo que de algún modo los ha dejado indefensos. Amén de las inéditas circunstancias que les toca enfrentar.
Frente a estas situaciones que vivimos lo mejor que podemos hacer es ver cuál sería nuestro modelo interior, para conformarnos a él. Esto es Jesús.
Jesús, a sus 12 años –podríamos pensarlo, como hoy a los 18- con muchos cuestionamientos que discute con los doctores de la ley en el Templo. Por qué no pensar que sería como uno o una de ustedes?
Por eso, es importante que lo conozcamos para poder acercarnos a El.
El Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad, abandone la casa del Padre para venir a ser como nosotros le significó renuncias o, sometimientos. Así, los seres humanos estamos sometidos a la ley del espacio y del espacio y tiempo.
Cuando estoy aquí no puedo estar allá. Por ejemplo, para estar con un familiar que no está aquí. Esto es porque vivimos sometidos a las leyes espacio – temporales. No podemos ser como dos años atrás. Someterse al tiempo es la caducidad: todo lo que tiene principio tiene final.
Dios no tiene limitantes. Cómo Dios no, pero al encarnarse, Jesús se limitó al tiempo y al espacio.
Si nació el 25 de diciembre o cuando haya sido, del año 1 pues es cuando se empieza a contar nuevamente, ya no nació en tiempos de Abraham. Todo lo del antiguo Testamento no lo vivió, igual que no vivió la civilización egipcia por el hecho de ser humano.
El espacio que tuvo fue Belén de Judá y sus alrededores, no conoció Roma ni Grecia ni Ecuador.
Compartió con nosotros los limitantes del ser humano del tiempo y el espacio.
Compartió además otras limitaciones: El no pudo estar con toda la humanidad. Tuvo un limitante como nosotros, habrá conocido unas 4 o 5 mil personas del lugar donde nace, los amigos de sus padres, y luego, cuando sale a predicar, trató solo unas 40 personas, porque no podemos tener más relaciones, tal vez conocidos pero no tener relación intensa.
Si sana a algún paralítico de su época no sana a los de nuestra época.
Habló en la Montaña pero no puede hacerlo ahora.
Eligió también la raza judía y no puede pertenecer a ninguna otra raza, por ejemplo, a la raza alemana. Esto hizo a Jesús como somos nosotros.
El optó por nacer de María y de José, pero perdió la oportunidad de tener a otra madre porque María era maravillosa, pero no fue menos nuestra madre.
Aprendió muchísimas cosas pero se perdió de la tecnología que es maravillosa.
Piensen en todo lo que el Hijo de Dios se perdió por encarnarse. Así, es más fácil que nos comprenda y comprenderlo. El pensaba como Judío, no como nosotros, ni no como los chinos. Nos parecemos a Jesús.
La próxima vez que alguien tenga un padecimiento, le puedes decir que ya Jesús lo pasó, pero El lo pasó tal como uno lo puede pasar.
Cuando pasó su crucifixión y muerte, lo pasó como nosotros, verdaderamente. Decir lo contrario, es negar su humanidad. Podemos imitarlo, porque es uno como nosotros.
Hay otra cosa más importante ahora que hablamos de Jesús:
El, al tener que renunciar a tener a mi madre como su madre, me pide mí, fulana de tal, que yo le de la oportunidad de amar a mi madre como El amó a la suya.
El nos dice que personalmente le demos la oportunidad de ser también un ser femenino.
El tuvo que asumir un sexo y renunciar al otro.
Nosotros tenemos que darle la oportunidad de encarnar en el femenino. El vive dentro nuestro pero pidiendo le permitamos ser lo que podría ser hoy.
Jesús nos pide la oportunidad humana de estar con las personas que están aquí.
Tengo que amar para permitirle a Jesús que viva en mi y permitirle la oportunidad humana que no tuvo, para vivir mis oportunidades.
Cuando Jesús es crucificado dice "Dios mío, por qué me has abandonado" y dice después "en Tus manos entrego mi espíritu" y Su espíritu, es el Espíritu Santo que está en todas nosotras.
El Espíritu Santo está en todos nosotros solo que algunas personas son más dóciles al Espíritu Santo y otros lo rechazan o no lo reconocen.
Se hacen a Rosi varias preguntas, sobre desde cuándo la presencia del Espíritu Santo y que significa Confirmación. Algo sobre los Sacramentos …
La primera gran llamada que tenemos de Dios a la vida. Dios ya conocía cuál era nuestro comienzo y nuestro fin de toda la vida.
Lo importante es ver cómo era el comportamiento de Jesús para nosotros imitarlo.
El hizo tantos milagros y la gente se preguntaba por medio de quién lo hace: por medio de Dios o el demonio?
El responde que si fuera por medio del demonio este no iba a fastidiarse a sí mismo.
Pero habían otras cosas que le fastidiaba a la gente porque El curaba los domingos. Las cosas que va haciendo le da la impresión a la gente que El era Jesús, pero no se convencen hasta que venció a la muerte y ahí ven que es Jesús el Cristo.
Lo importante es entonces ver el mensaje de Jesús.
Este era: MI PADRE LOS AMA.
Todos somos HIJOS DE DIOS y HERMANOS Y HERMANAS. Ustedes son privilegiadas: tienen la oportunidad de conocer más a Jesús, a su Iglesia y además, están llamadas a dar –con su testimonio- la noticia: EL PADRE DIOS TE AMA


1 comentario:

  1. Gracias Alexandra por publicar la charla, mas bien conversacion. Lo más importante, es la presencia de las chicas y chicos y tu maravillosa atención. Es una pena que no puedas publicar el sabor de la comida.

    Rosi

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